ENGLISH

Behind Locked Doors

Imagine the scene. You are one of Jesus’ closest followers, part of his
intimate group. You celebrated the last Passover meal with him. He gave you
bread and wine and told you it was his body and blood that he would give up for
you. You went to the garden with him after supper, but you were not very
attentive. You were tired and dozed off, several times. You awoke to the sound of
an angry crowd approaching. They arrested Jesus and you fled, you were scared.

You secretly watched as he was interrogated, beaten and scourged. It was
so painful for Jesus! You couldn’t do anything but watch from a distance in horror.
The next morning, again from a distance, you watched as he carried a very heavy
cross though the streets. You could see the agony on his face and on his mother’s
face. You saw them nail Jesus to a tree like a common criminal and watched from
a distance as he breathed his last breath. You ran away and locked yourself in the
upper room with the rest of his friends.

It is now 2 days later. Your Sabbath was one of grief and fear. What would
happen next? Would those murderers come looking for you next? Jesus was our
beloved leader and friend. What do you do without him now? Some women from
the group bravely went to anoint his body early this morning. To their great
disappointment, his body was gone. So much confusion and no one knows what
to do. You stay hidden behind locked doors.

Suddenly that evening Jesus appears to you! He wasn’t angry with us for
deserting him. He was radiant! He greeted us by saying “Peace be with you.” He
offered us his peace! He showed us his hands where the nails had been and his
side where he had been pierced. We could hardly believe our own eyes, but we
knew it was Jesus! He rose from the dead as he said he would! He offered us his
peace again as we rejoiced. He breathed on us and said, “Receive the Holy Spirit.”
Not only was he not angry but he gave us his very Spirit of life!

The life of those gathered together in that room changed forever. Our life
changed forever. Let us unlock the doors of our hearts and invite Jesus in. We
have been given the gift and fullness of the Spirit through the sacraments of
Baptism and Confirmation. Let us celebrate the fullness of the 50 days of Easter.
Let us go forth as the early followers of Jesus did and spread the joyful news!
Jesus has risen alleluia alleluia! He has truly risen!

Mrs. Terry Navarro

ESPAÑOL

Detrás de Puertas Cerradas

Imagina la escena.  Eres uno de los seguidores más cercanos de Jesús,
parte de su grupo íntimo.  Con él celebraste la última cena de Pascua.  Te dio pan
y vino y te dijo que era su cuerpo y su sangre lo que entregaría por ti.  Fuiste al
jardín con él después de la cena, pero no estabas muy atento.  Estabas cansado y
dormido varias veces.  Te despertaste con el sonido de una multitud enojada que
se acercaba.  Arrestaron a Jesús y huiste, tenías miedo.

Viste en secreto cómo lo interrogaban, golpeaban y flagelaban.  ¡Fue tan
doloroso para Jesús!  No podías hacer nada más que mirar desde la distancia con
horror.  A la mañana siguiente, de nuevo desde la distancia, lo viste mientras
cargaba una cruz muy pesada por las calles.  Podías ver la agonía en su rostro y en
el rostro de su madre.  Los vio clavar a Jesús en un árbol como un criminal común
y observó desde la distancia mientras respiraba su último aliento.  Te escapaste y
te encerraste en el aposento alto con el resto de sus amigos.

Ahora han pasado 2 días.  Tu sábado fue de dolor y temor.  ¿Qué pasaría
después?  ¿Vendrían esos asesinos a buscarte a continuación?  Jesús fue nuestro
amado líder y amigo.  ¿Qué haces ahora sin él?  Algunas mujeres del grupo fueron
valientemente a ungir su cuerpo esta mañana temprano.  Para su gran decepción,
su cuerpo había desaparecido.  Tanta confusión y nadie sabe qué hacer.  Te
quedas escondido detrás de puertas cerradas.

¡De repente, esa noche, Jesús se te aparece!  No estaba enojado con
nosotros por haberlo abandonado.  ¡Estaba radiante!  Nos saludó diciendo "La paz
sea con ustedes".  ¡Nos ofreció su paz!  Nos mostró sus manos donde habían
estado los clavos y su costado donde había sido perforado.  Apenas podíamos
creer lo que veíamos, ¡pero sabíamos que era Jesús!  ¡Se levantó de entre los
muertos como dijo que lo haría!  Nos ofreció su paz nuevamente mientras nos
regocijábamos.  Él sopló sobre nosotros y dijo: "Recibe el Espíritu Santo".  ¡No
solo no estaba enojado, sino que nos dio su mismo Espíritu de vida!

La vida de los reunidos en esa habitación cambió para siempre.  Nuestra
vida cambió para siempre.  Abramos las puertas de nuestro corazón e invitemos a
Jesús a entrar. Se nos ha dado el don y la plenitud del Espíritu a través de los
sacramentos del Bautismo y la Confirmación.  Celebremos la plenitud de los 50
días de Pascua.  ¡Salgamos como lo hicieron los primeros seguidores de Jesús y
difundamos las gozosas noticias!  Jesús ha resucitado ¡aleluya, aleluya!
¡Realmente ha resucitado!

Sra. Terry Navarro