ENGLISH

Changing My Mind

Jesus was a rabbi or teacher. People came to hear what he had to say.
Some liked what he said and followed him. Others heard him, thought he was
crazy and left. Those in places of authority in the church like the chief priests,
elders, scribes and Pharisees didn’t usually like what he said but they kept coming
back. Mostly they were trying to gather evidence against him.

Jesus used several different methods when he was teaching the crowds.
Often he used parables. A parable is a story that teaches a lesson. Many times he
would tell a parable and then ask those who were listening to him a question
about the parable. In Matthew’s Gospel that we hear today, Jesus does just that.
He tells the story of two sons. The father asks each of them to go out and work in
the vineyard. The first one said he wouldn’t go but later changed his mind and
went to work. The second one said “Yes sir” but didn’t go. Jesus asked the crowd
which of the two sons did the father’s will. They answered that the first one did
the father’s will.

It is interesting how Jesus makes those listening to him think. He doesn’t
usually give a response to his own question, rather invites the answer. He engages
his listeners to look at what he has presented and make up their own minds.
Once they have voiced their opinions Jesus responds. He turns the situation
presented back on them. Can they see themselves in the story?

Jesus uses the same method today with me. Every time I hear or read the
Gospel, I am invited into the story of Jesus. The parable may not be as pertinent
to my life today, but the message is. Do I do the will of my Father? Do I profess to
do it, but not really live it? Am I a living example to others of what it means to
live the will of my Father? Do I say no but later regret my choice and change my
mind?

Jesus is posing these questions to me today. He also tells me that I have
people in my life who point out the way of righteousness but sometimes I ignore
them. Jesus gives me the chance over and over again to change my mind, my way
of living, and to believe in him and follow his example. Do I allow Jesus and his
message to change my mind?

Mrs. Terry Navarro

ESPAÑOL

Cambiando de Opinión

Jesús fue un rabino o maestro.  La gente vino a escuchar lo que tenía que
decir.  A algunos les gustó lo que dijo y lo siguieron.  Otros lo escucharon,
pensaron que estaba loco y se fueron.  A los que ocupaban puestos de autoridad
en la iglesia, como los principales sacerdotes, los ancianos, los escribas y los
fariseos, por lo general no les gustaba lo que decía, pero seguían volviendo.  En su
mayoría, estaban tratando de reunir pruebas en su contra.

Jesús usó varios métodos diferentes cuando estaba enseñando a las
multitudes.  A menudo usaba parábolas.  Una parábola es una historia que enseña
una lección.  Muchas veces contaba una parábola y luego preguntaba sobre la
parábola a quienes lo escuchaban.  En el Evangelio de Mateo que escuchamos
hoy, Jesús hace precisamente eso.  Cuenta la historia de dos hijos.  El padre les
pide a cada uno que salga a trabajar en la viña.  El primero dijo que no iría, pero
luego cambió de opinión y se puso a trabajar.  El segundo dijo "Sí señor", pero no
fue.  Jesús preguntó a la multitud cuál de los dos hijos hacía la voluntad del padre.
Respondieron que el primero hizo la voluntad del padre.

Es interesante cómo Jesús hace pensar a quienes lo escuchan.  No suele
dar una respuesta a su propia pregunta, más bien invita a la respuesta.  Invita a
sus oyentes a mirar lo que ha presentado y tomar sus propias decisiones.  Una vez
que han expresado sus opiniones, Jesús responde.  Les devuelve la situación
presentada.  ¿Pueden verse a sí mismos en la historia?

Jesús usa el mismo método hoy conmigo.  Cada vez que escucho o leo el
Evangelio, me invitan a la historia de Jesús.  Puede que la parábola no sea tan
pertinente para mi vida hoy, pero el mensaje sí lo es.  ¿Hago la voluntad de mi
Padre?  ¿Profeso hacerlo, pero no lo vivo realmente?  ¿Soy un ejemplo vivo para
los demás de lo que significa vivir la voluntad de mi Padre?  ¿Digo que no, pero
luego me arrepiento de mi elección y cambio de opinión?

Jesús me plantea estas preguntas hoy.  También me dice que tengo
personas en mi vida que me señalan el camino de la justicia, pero a veces las
ignoro.  Jesús me da la oportunidad una y otra vez de cambiar de opinión, mi
forma de vivir, creer en él y seguir su ejemplo.  ¿Permito que Jesús y su mensaje
cambien mi forma de pensar?

 

Sra. Terry Navarro